Plasmar mis sentimientos, pensamientos, ideas... es lo que me hace crecer como persona. No me juzguéis por ello.
miércoles, 3 de junio de 2015
Entre susurros
No se a que viene este nerviosismo de nuevo, como mis manos tiemblan y mis piernas se contonean sin cesar, como mi corazón se acelera y mi cabeza no deja de pensar en cosas absurdas las cuales son imposibles de que ocurriesen. Tal vez puedan ser las ganas que tienen de ser liberados, de ser dueños de sus propios impulsos e ideas, dueños de una vida que no estuviese descarriada por culpa del abismo. Al igual que aparecieron esos molestos temblores, también lo hacen esas estúpidas sonrisas que son mostradas a la nada, como si de felicidad se tratase. No entiendo estos cambios de humor tan repentinos que se manifiestan día tras día, tal vez sea la coraza que muestra mi persona para protegerse de aquellos que acechan para hacer daño a lo poco que me queda por mostrar. Puede que todo lo que este exponiendo en este corto periodo de tiempo sea el miedo interno que rebosa por todas las partes de mi cuerpo, ya no dispongo de esa dulce mirada que encandilaba a todos quienes se perdiesen en ella, ahora solo esta llena de tristeza, terror, desilusión, desesperanza. Apenas brotan de mis labios esas palabras enriquecidas por una dulce voz inocente que solo pretendían agradar a todo quien se encontrase a su alrededor. Ya solo es escuchada entre susurros desquebrajados, los cuales no dicen nada. Puede que esta situación para muchos sea algo difícil de llevar, pero para mi, es algo tan común como habitual. Dejare que este camino continue, veré por cual final se decide.
lunes, 1 de junio de 2015
Echo de menos
Echo de menos poder susurrar al oído todos mis sentimientos comprimidos en una pequeña zona de mi interior. Echo de menos quedarme mirando a los ojos de quien mantiene su compostura frente a la mía. Echo de menos ir agarrada de la mano cuando aprecio uno de los paisajes mas bonitos que puede ofrecerme mi ciudad. Echo de menos besar sin contemplaciones, besar de manera suave y delicada o besar fugazmente haciendo que la otra persona se quede sin respiración. Echo de menos acurrucarme entre unos brazos cálidos y firmes, reconfortables al final de su operación. Echo de menos reír a carcajadas entre bromas, juego de críos, guerras de almohadas, entre sabanas. Echo de menos conversar horas y horas haciendo que el tiempo acelere su ritmo cuando estoy con esa persona. Echo de menos sentirme querida, sentir que le importo a alguien como le importa su propia vida. Echo de menos esas mariposas revoloteando por todo mi cuerpo, esos escalofríos que recorren mi espalda. Echo de menos esas caricias que relajaban mi alma, esas caricias que eran puro antídoto y curaban cada rasguño provocado por la realidad. Echo de menos sentir que floto entre las nubes, que ya no solo dependo de mi. Echo de menos no sentirme sola. Echo de menos miles de cosas que solo pueden desaparecer si algún día logro encontrarte.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)