lunes, 25 de junio de 2012

Amanecer

Mientras me hablabas y yo te miraba,
se detuvo el tiempo en un instante,
el amor me llamaba y yo le obedecía.
Mientras me susurrabas y yo te amaba,
se alzaron los sentimientos,
el cielo se hizo visible en tus ojos,
y yo pronuncie el querer en tus labios.

Fue una mirada,
un frenesí de besos,
una lujuria de sentimientos.
Fue un instante sin fin,
sin tiempo para soñar.
Y entonces despertamos,
y seguimos amándonos.

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