Lloro en silencio porque no quiero perderte, eres el que me da vida, la razón de mi sonrisa al llegar a casa. Tus ojos negros brillan cada vez que me ves y tu mirada me transmite amor. Cada vez que te llamo no dudas en venir y en pedirme que te acaricie para así sentirte feliz. Cuando te acaricio me lo agradeces con un beso y eso me anima a seguir queriéndote día a día aunque te equivoques respecto a tu comportamiento. Es increíble la alegría que desprendes a la familia, solo al hablar de ti consigo sacarle sonrisas a los que están tristes, consigues llenar nuestras vidas de color y no me imagino los días sin tu presencia, como una bolita de pelo, con la nariz mas negra que el carbón y con ojitos saltones puede ser tan imprescindible en un hogar en la vida de un ser humano.
Todas las noches al acurrucarte en tu camita y al taparte, me quedo mirándote y observo como esos ojitos van cerrándose poco a poco y comienzas a respirar ondo, como si el aire existiese solo para ti, la verdad, eres una ricura dormido, un ser inofensivo incapaz de hacerle daño ni a una misera mosca... Tal vez este loca por escribir esto, pero lo que nadie sabe es que en los momentos que me e sentido sola, triste, desilusionada inútil ... tu has sido quien ha estado ahí, mirándome y con la carita triste queriéndome decir algo, y rápidamente vienes hacia a mi a posarte en mis piernas para acariciarte, para darte un abrazo y agradecerte que solo con tu presencia me siento bien, al igual que cuando tu tienes miedo estoy yo a tu lado tranquilizándote e intentando que te sientas agusto... Paso mis ratos libres jugando contigo, bien sea al escondite o a la pelota o simplemente picándote .. tu eres el que aguanta todas mis perrerías pero se que en el fondo te encantan.
Tu eres mi leoncito, eres mi gordito... y te quiero.

No hay comentarios:
Publicar un comentario