martes, 12 de noviembre de 2013

Todos tenemos un limite

Existen situaciones en la vida que superan a la raza humana. Acaba pasando el tiempo y no nos damos cuenta de los topes que tenemos, los que nos hacen explotar en días insignificantes, días sin color, días al fin y al cabo. Notamos como nuestro cuerpo empieza a tener un leve temblor que va ascendiendo hasta completar el ciclo. Nuestra mente queda flotando sobre las ideas aun no formuladas por nuestro cerebro. Y es entonces cuando dejamos la vista perdida, comienza un desagradable picor en la garganta y nuestras manos descontroladas comienzan a agarrotarse por la presión que se ejerce sobre ellas. Tu voz, sin color, sale agrietada y sin fuerza ya que se encuentra atrapada por el temor a ser escuchada. No quieres oír, te aíslas de la verdad y solo crees en tu propia verdad. Tu sonrisa a ido desvaneciéndose al ver como tus metas van desintegrándose en la nada, ante ti, tu futuro se va rompiendo. Miras al suelo, no ves nada, solo pequeños trozos que componían tus grandes sueños para ser feliz. Pero todo esto tiene una explicación... Te marchaste, me abandonaste, me dejaste sola frente a este inmenso mundo, sin protecciones, sin ayuda...y yo tan solo era una niña. Enfrentándome día a día a los duros retos que existen en la vida. Me duele pensar que tu eres la razón de mis llantos, de mis faltas de aire, de mi cabezoneria sobre todo lo que me sale mal. Me refugio en tu ausencia para justificar mis fracasos y no me siento orgullosa de ello. Siento que cada paso que doy, mas te defraudo, no consigo sentirme llena, porque me dejaste un gran vacío que nadie, jamas, podrá llenar. No hay día que no estés presente en mis pensamientos, suelo mirarte todas las mañanas con lagrimas en los ojos y con ganas de gritarte: ¡ Vuelve conmigo !. Como es posible no haber superado aun no tu ida, si se que no existe el billete de vuelta. Me gusta escribirte, decirte cosas bonitas y decirte lo mucho que te echo de menos, pero siento que cada vez voy convirtiéndome en alguien mas mezquino, mas egoísta, echándole las culpas a esas putas circunstancias que tienen que ocurrir en la vida. Este mundo sin ti, para mi, no es real, solo vivo un sueño del que espero algún día despertar y tenerte a mi lado. Nadie es capaz de verlo, solo te siento yo, te lloro yo, te pienso yo, y a quien le dueles, es a mi. Perdóname.

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