Plasmar mis sentimientos, pensamientos, ideas... es lo que me hace crecer como persona. No me juzguéis por ello.
martes, 25 de agosto de 2015
Despliego mis alas
Vuelvo a soñar cada noche con tu mirada, con tus besos, con tus abrazos, con tus "te quiero". Despliego mis alas cuando me encuentro naufragando por los sentimientos tan puros que recorren toda mi alma. Mi felicidad se dispara si se trata de ti, de mi, de nosotros, y es que nunca había deseado con tantas ansias estar al lado de alguien con quien compartir mis locuras, mis ideas, mis problemas, mis alegrías...mi vida. Mi corazón, cada día que ve avanzar, me tranquiliza y afirma que esta presión que florece en mi pecho no es mas que el amor que resurge de entre las cenizas que tenia presas en lo mas oscuro de mi ser. Con una simple sonrisa haces que el sol nunca deje de brillar, con una simple caricia haces que la luna ilumine el recorrido que debes seguir con tus manos hasta llegar a su fin y con un simple te quiero haces que una leve brisa se cuele en mi cuerpo provocando un leve escalofrío que recita una y otra vez esas dos pequeñas palabras dejándolas atrapadas en cada poro de mi piel. No tengo miedo de expresar lo que siento, no tengo miedo de que en un futuro toda esta felicidad desaparezca, tengo miedo de que no lleguemos a entender la falta que nos hacemos, de que no seamos conscientes de que por fin encontramos nuestra media mitad, nuestro confidente, amigo, amante, nuestro todo en este pequeño mundo inexistente. Adoro cada carcajada que hago brotar de tus labios, adoro cada lunar que viste tu cuerpo, adoro cada mensaje que me haces llegar a cualquier hora, adoro tu aroma, ese que inhalo al refugiarme en tu cuello cuando nos fundimos en un cálido abrazo, pero lo que verdaderamente adoro de ti es todo ese conjunto que te convierte en la persona que eres. No necesito escribirte a cada minuto lo mucho que me gustas, solo necesito un segundo para enseñártelo. No necesito besarte cada instante para saber que muero por tus labios, solo necesito besarte una vez para hacerte ver que todo esto es real y no necesito 7 vidas para demostrarte lo mucho que te quiero, solo necesito una vida para poder compartirla contigo.
lunes, 17 de agosto de 2015
Par de incomprendidos
Me gustaría gritarle tantas cosas a la vida, que no sabría muy bien por donde empezar. Dejar que cada palabra fuese analizada por la tempestad y que fuesen desvaneciéndose en la sintonia del viento. Expresar todo aquello que llevo dentro desde hace unos días atrás, desde esos días en el que sin previo aviso, apareciste tú, es lo que necesito. Me asusta la idea de poder perderte, has pisado tan fuerte en mi en este corto periodo de tiempo, que en realidad, me asusta todo su conjunto. No puedo evitar que mis pensamientos se centren minuto a minuto en ti, en tu sonrisa, en tu mirada, en tus caricias, en tus palabras... No puedo controlar mi corazón cada vez que se acuerda de los momentos tan intensos que ha compartido con el tuyo, poder liberarnos y sincerarnos de esa manera es lo que ansiaba con gran impetud. Esos suspiros que salen de mi cada vez que recuerdo tus abrazos, me desolan ya que son como una droga que no consigo que desaparezca el mono si no es con una de tus dosis. Cierro los ojos y ya siento tus manos acariciando mis mejillas, tus ojos observando cada mueca que expresa mi rostro y tus labios dibujando una de esas tímidas sonrisas, mis favoritas. Puede que a veces sienta que me precipite, que me asome al vacío por uno de los acantilados mas peligrosos que te ofrece la tierra, pero se que si caigo, tú estarás al final de el. Todo este cumulo de sensaciones han pasado de un mar en calma a una montaña rusa con multitud de cambios de sentido, unos días aparece en la cima, tranquila, observando y analizando todo lo que se encuentra bajo sus pies y otros días cae en picado como la adrenalina que recorre mi cuerpo cuando hablo contigo. Siento que soy una persona diferente cuando estoy a tu lado, desaparecen cada una de mis preocupaciones, cada uno de mis problemas los cuales hay veces que no me dejan seguir avanzando con mi vida. Siento que contigo, estoy feliz. Siempre dije que mi mayor sueño en la vida es poder llegar a ser feliz, aunque nunca confiase mucho en que pudiese cumplirse porque va a ver algo que siempre va a faltarme, pero aun así, tengo la certeza de que si todo esto sale bien, algo en lo que confío ciegamente, puede que llegue a cumplir mi sueño, y todo sera gracias a ti. Tengo que confesar que todo esto me parece una locura, pero que seria de la vida sin ese toque de color, sin ese toque que nos hace diferentes al mundo, un par de incomprendidos que se comprenden mutuamente, una pareja de desconocidos que sin conocerse...se quieren.
lunes, 10 de agosto de 2015
Larga espera
Ansiaba con ganas que llegase ese momento, el cual nuestras miradas se cruzasen por primera vez. Seguía sin creerme que en pocos segundos te encontraría en el punto fijado. Mis nervios aumentaban a cada paso que daba, mi respiración se aceleraba y mis ganas de verte se disparaban. Y ahí estabas, tan exaltado como yo, con esas sonrisas nerviosas que nos provocaba la inquietud de no saber cual seria nuestra primera impresión hacia la otra persona, pero poco a poco nos fuimos adentrando en un ambiente mas relajado y familiar donde nos llegamos a sentir cómodos con la presencia del otro. Tardaron pocos segundos en salir nuestros piques y bromas, un campo conocido desde hace varias semanas donde podíamos ser nosotros mismos. No puedo evitar reírme cada vez que pienso en nuestra torpeza para poder llegar al destino que nos propusimos, pero una vez llegamos, fue divertido comentar y recordar todo ese loco trayecto. Unas horas después de haber disfrutado de una bonita cita, nos disponíamos a seguir con ella para que llegase a ser inolvidable. Por mi parte, sentía como si te conociese de toda la vida, estaba cómoda, no temía lo que pudieras llegar a pensar sobre mi porque me dabas rienda suelta a que fuese yo misma. En cambio, aun notaba tu inseguridad e inquietud, aunque poco a poco todo eso fue desapareciendo y pude verte tal y como eres, pude ver a esa persona con la que había compartido multitud de horas charlando sin parar, conociendo cada rincón de nosotros. Mientras, la noche iba avanzando, componiéndose de una grandisima variedad de temas de conversación, risas y bromas, y poco a poco nuestra complicidad iba creciendo hasta llegar a un punto en el que una caricia era capaz de provocarme tal escalofrío que llegaba a recorrer todo mi cuerpo. Nunca me hubiese imaginado que pudiera ser capaz de compartir cosas tan personales con alguien que acababa de conocer, pero contigo, todo era diferente. Cada minuto que pasaba a tu lado, estaba mas segura de que eras la persona que andaba buscando para compartir todo lo que tengo oculto tras mi ser, y ver que todo lo que decía era correspondido, me llenaba de energías para seguir adelante. Paciente, tranquilo, bueno y con los pies en la tierra era parte de esa búsqueda, y en ti la encontré. También, poder saborear cada una de tus palabras, escuchar todos esos preciosos comentarios hacia mi, fue algo que no esperaba que fuese a llegarme tanto, me hace feliz saber y ver todo lo que puedo transmitir y hacerle sentir a una persona, y esa sensación me encanta. Echo de menos tus abrazos, echo de menos ver esa preciosa sonrisa que te ocupaba gran parte de tus mejillas y echo de menos perderme en esos ojos tan penetrantes que con cada mirada me dejabas sin respiración. Espero que volvamos a compartir mas días juntos, que esto que acaba de empezar pueda seguir progresando y que por fin puedan salir las cosas bien. Gracias por cruzarte en mi camino.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)