jueves, 9 de mayo de 2013

Tardes de paseo

Sensación de libertad suelo sentir cuando se que puede valerme por mi misma. Sensación de superación cada día en el que el viento airea mi cabello y acaricia mis mejillas. Mis piernas cobran vida por si solas, no tienen rumbo, solo caminan. Intensas charlas que mantengo, mi compañera, que gracias a ella hace que el tiempo no descanse ningún segundo. Los momentos de bromas son geniales, pero los de confesiones, increíbles. Es curioso lo que vas descubriendo poco a poco de esa persona, aunque la conozca de hace unos años, te sorprende, en tan solo un largo paseo. Mientras, podemos apreciar el rojo atardecer, como el sol se despide de nosotros para darnos las buenas noches la linda luna. Mirar a tu alrededor y ver como otras personas intentan superarse a si mismas. Verdes prados encuentras al horizonte y pequeñas viviendas mas a lo lejos. Tras la larga caminata, comienzas a sentir esa tensión en tu cuerpo, intensidad y resistencia que poco a poco va mejorando con esfuerzo. Grandes zancadas, respiración acelerada y tu corazón resistiendo a la fuerte presión que eso conlleva. Un leve descanso y vuelta a empezar. Llegamos al final. Toca despedirse de tu compañera con un " hasta mañana :) ". Y al fin, el momento que mas me gusta, la fría agua deslizándose por tu cuerpo, haciendo desaparecer el calor que este desprende. Estoy en la gloria. Después, comienzo a cuestionarme como me encuentro tanto física como emocionalmente, llegando a la conclusión de que eso es lo que necesito, liberar tensiones y llenarme de energía. Esa sensación tan gratificante que expresa tu cuerpo, sabiendo perfectamente que a la larga, seré yo la agradecida.

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