Me da
pena la manera en la que se distancian las personas. Como con el paso del
tiempo solo conseguimos que aquella que no queremos que llegue, se cruce por
nuestros caminos, consiguiendo así borrar toda huella que quedó grabada en
ellos. Echamos la vista atrás y solo somos capaces de recordar todos aquellos
momentos en los que permanecíamos unidos, todas esas historias vividas, las alegrías,
las penas, todo eso, nos hacían más fuertes y reforzaba tal amistad que por lo
que se ve, casi desapareció. Es triste ver como cambiamos,aunque también hay que reconocer que no todos lo hemos hecho, pero ver como cada uno alza
la mirada y hace como si no fueses nada... duele. Un pase largo, una simple ojeada y
todos esos recuerdos, quedan en el olvido. Pero lo más triste es ver cómo van desplazándose
a un mundo que ni siquiera sabían que existía. ¿ Qué es eso del orgullo ? con
eso no se va a ninguna parte, muy importante tienes que ser para crear tal
ambiente, que de lo denso que es, puedes quedarte atrapada en él. Ahora,
simplemente no hay unión. Eso quedó por los restos y difícilmente creo que
vuelva a haberla. Llega a un punto en que te sientes utilizada, eres parte de
su juego, su títere, aquí al antojo de cada uno. Pero hay que decir basta. Todo
eso, se rompió. No pretendo retomar esa misma sensación de seguridad que tenía
al estar con todos, pero obvio que me gustaría, pero el daño, ya está hecho. Cada uno por su lado, mejores o peores relaciones entre algunos, pero siempre
te quedara el recuerdo de aquellos que en su día, lo fueron todo para ti.
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