jueves, 16 de julio de 2015

¿Que tal estás?

Aún sigo preguntándome como les irá a aquellas personas que decidieron desaparecer de mi vida sin previo aviso, como serán sus vidas después de que un buen día se ocultasen tras un adiós. Tengo mera curiosidad por si su interior ha cambiado a cómo yo les conocí o siguen siendo los mismos. No puedo evitar seguir preocupandome por aquellas personas que formaron parte de mi vida. Ojalá fuese posible seguir manteniendo ese vínculo especial que tenías con esa persona despues de años, meses o incluso días de amistad... Ojalá no se perdiese el interés por seguir hablando, por preguntarnos un ¿Qué tal estás?  Siempre es un acontecimiento bonito reencontrarse con tus viejas amistades de la infancia con la que compartiste miles de aventuras y multitud de risas, con esa con la que compartiste algunos de los días más felices de tu vida o con aquella persona que consiguió calarte muy hondo en tan poco tiempo. Pero por desgracia, no se puede pretender ser un héroe haciendo que todo eso llegase a pasar. Eso esta en uno mismo si se quiere seguir manteniendo el contacto o no, por eso, muchas veces no me atrevo a dar ese paso que muchos de nosotros queremos hacer con toda nuestra buena intención, con toda nuestra ilusión, pero es el rechazo el que nos frena a hacerlo. Pienso que si en su día decidieron alejarse,  fue por voluntad propia y no porque se les invitase a abandonarnos. Es cierto que todo esto debe de ocurrir, nos encontramos en continuo movimiento, si unos se van,  otros vienen, pero no para ocupar el lugar de nadie porque pienso que cada uno de nosotros merecemos tener nuestro hueco en cada pensamiento, cada recuerdo... sino para que podamos seguir creciendo como personas gracias a cada experiencia que llegamos a experimentar con cada una de ellas. No obliguemos a nadie a quedarse,  que no nos obliguen a quedarnos, si en un futuro esos vínculos deben de volver a entrelazarse, el destino lo hará.

No hay comentarios: